29 abr. Este miércoles, millones de personas salieron a las calles y carreteras de Colombia para manifestar durante el Paro Nacional 28A su rechazo al mal gobierno de Iván Duque. Antes del amanecer varios puentes en las principales ciudades ya estaban vestidos de mensajes contra el Uribismo, contra Álvaro Uribe y su títere Presidente. La jornada fue protagonizada por los pueblos campesinos, negros, indígenas y urbanos en unidad, motivados principalmente contra la reforma tributaria ´Ley de solidaridad sostenible´.
Entre las razones de la histórica movilización -que superó en magnitud a la del 21N del año 2019 y que se extenderá hasta el Primero de Mayo, día internacional de la clase trabajadora- estaba el rechazo a las prácticas sociales genocidas contra el movimiento social: asesinato, judicialización, amenaza y perseguimiento por parte del Estado colombiano desde hace décadas. También, el reclamo para superar la crisis médica, educativa, de vivienda, empleo, alimentación, transporte, feminicidios, entre otras problemáticas orientadas a las clases medias y más empobrecidas de la nación. Exigimos, más que nunca, garantías para el derecho a la movilización y protesta, garantías para la vida y la seguridad de las y los manifestantes, y espacios de negociación entre el Gobierno y los movimientos sociales.

Pueblo campesino en Narino 
Jóvenes en Bogotá 
Pueblo negro en Cauca 
Indígenas en Putumayo
La reforma tributaria ´Ley de solidaridad sostenible´ es la tercera en el gobierno de Iván Duque, todas en favor de los grandes capitales nacionales y transaccionales -¿hace falta recordar que los bancos ganaron $24,25 billones durante el año 2020?-, razón por las que hoy continúan en Paro Nacional comunidades del suroccidente, oriente, nororiente, y costa Caribe de Colombia. Hoy jueves se reportan cientos de puntos de movilización con miles de personas en las calles, superando todas las expectativas.
Política de Vida ante Política del miedo
Frente a la multitudinaria protesta el Gobierno Nacional y algunos gobiernos locales respondieron con represión y brutalidad policial. Inicialmente ocurrió en Cali, capital del Valle del Cauca, donde la Policía generó una cantidad aún no precisada de heridos mientras el alcalde Jorge Iván Ospina decretaba el Toque de queda desde mediodía; un intento de justificar la violencia contra las y los manifestantes que desde los medios de comunicación tradicionales ya eran señaladas como vándalas, negando el derecho constitucional a la protesta. Este mismo ejemplo siguió la alcaldesa de Bogotá, Claudia López. Ambas administraciones son de la Alianza Verde, un partido político supuestamente progresista.

Sin embargo, las medidas para frenar la movilización no han logrado contener el descontento social que crece permanentemente contra este mal gobierno en cabeza de Iván Duque. Como es costumbre, el Gobierno Nacional respondió a los reclamos populares con gases, aturdidoras, balas y golpes. Cinco jóvenes asesinados por el Escuadrón Móvil Anti Disturbio -Esmad- de la Policía, se suman a la inmensa lista de vidas arrebatadas por el Uribismo; decenas de heridas y detenidas es la respuesta de las élites a un pueblo que exige soluciones y que continúa exigiendo garantías para la movilización social, la protesta y la Vida Digna.
¡Basta Ya!
Los pueblos se cansaron de las políticas lesivas de este gobierno y de todos los que antecedieron acumulando años de dolor y humillaciones contra millones. Ya no vamos a aguantar más, impávidas y tranquilas, a que nos sigan empobreciendo, reprimiendo y asesinando mientras las élites se siguen enriqueciendo a costillas nuestras. Toda esa indignación, que durante estos últimos años ha levantado innumerables banderas contra el genocidio, la criminalización de la protesta social, los acuerdos incumplidos y la guerra, se condensa hoy en un solo propósito: Que caiga la nefasta reforma tributaria y, con ella, que caiga el gobierno Duque.

Desde el Congreso de los Pueblos llamamos al conjunto de los comités de paro, a las organizaciones y movimientos sociales, a los jóvenes, las mujeres, estudiantes, la clase trabajadora, los pueblos originarios, el campesinado, las comunidades LGTBI, a los indignados e indignadas, organizados o no, a mantenernos en PARO NACIONAL hasta que tumbemos la Reforma Tributaria. Convocamos a las calles y carreteras para lograr una victoria de las mayorías, y pedimos a la comunidad internacional, organismos gubernamentales y multilaterales que se pronuncien.
VD 29/04/2021








